Piojos y liendres: lo que de verdad funciona

Si tu hijo ya va al cole, es más que probable que en algún momento empiece a rascarse la cabeza, por culpa de esos moradores de las cabezas llamados piojos. Y, si él los tiene, es cuestión de tiempo que todos empecéis a rascaros también. Vinagre, árbol de té, champús especiales… ¿Cuál es el mejor tratamiento?

Verdades y mentiras sobre los piojos

Los piojos son insectos parásitos, es decir, viven a expensas de otro ser vivo. Cada animal (incluido el ser humano) tiene sus especies propias de piojos. Esto significa que ni tu perro te contagiará los piojos, ni tú a él. Los piojos se transmiten de persona a persona.

¿Y cómo lo hacen? Pues a pie, pasito a pasito, cuando las cabezas están muy juntas. Tienen que estar realmente juntas, porque los piojos no saltan ni vuelan. También se transmiten a través de gorros, peines, ropa de cama, etc., ya que pueden vivir unas 24 horas (nunca más de 48) fuera del pelo.

Por cierto, tener piojos no es signo de mala higiene. A esos bichitos les gusta todo tipo de pelo: limpio, sucio, largo y corto. Tampoco es cierto que transmitan enfermedades. Lo que sí causan es picor, debido a la saliva que inyectan en el cuero cabelludo al alimentarse.

Las hembras de piojo viven más o menos 1 mes y ponen de 7 a 10 huevos al día (llamados liendres), adheridos a la raíz del pelo. Las liendres eclosionan en unos 8 días y es entonces cuando es más fácil verlas.

¿Cómo sé si mi hijo tiene piojos?

La respuesta es: «Mirando». Pero ¿qué tienes que buscar?

Lo primero es pasar un cepillo normal, para desenredar. Si lo haces con el pelo mojado (mejor, ya que los piojos se mueven más despacio que con el pelo seco), usa suavizante. Después, pasa una lendrera (un peine metálico de púas finas y muy juntas) por un mechón, desde la raíz del pelo hasta las puntas, y observa si hay liendres o piojos.

Ten en cuenta que encontrar liendres sin el piojo dentro no significa que el niño tenga una infestación activa. Las liendres vacías pueden permanecer pegadas al pelo incluso meses después del tratamiento. En ese caso, estarán alejadas de la raíz, ya que el pelo habrá ido creciendo. Por el contrario, si encuentras liendres cerca del cuero cabelludo… mala señal.

¿Cuál es el mejor tratamiento para los piojos?

Lo ideal es un tratamiento que combine un pediculicida, una lendrera y un repelente de piojos:

  • Pediculicida. Los pediculicidas son productos que matan al piojo de diferentes maneras. La permetrina es un insecticida que ataca el sistema nervioso del piojo. La silicona recubre al insecto y lo asfixia. El alcohol bencílico también asfixia al piojo, aunque por un mecanismo distinto que la silicona.

Los tres productos son efectivos, aunque a veces los piojos se hacen resistentes a la permetrina. Esta puede usarse en niños mayores de 2 años, y la silicona y el alcohol bencílico, en mayores de 1 año. Uses el que uses, tendrás que repetirlo 8-10 días después, cuando eclosionen las liendres.

  • Lendrera. Pasa la lendrera, pasa la lendrera, pasa la lendrera… y vuélvela a pasar, hasta que la mano te duela. En niños menores de 1 año, este es el único método que puedes usar. Como prevención también sirve: pásala, al menos, 1 vez por semana.
  • Repelente. Una vez el pelo está libre de piojos, usar un repelente ayuda a que tu hijo no se contagie de nuevo. Los mejores repelentes son el 1,2-octanediol y el IR3535. El primero se usa a diario y el segundo, cada 4 días. El árbol de té no tiene suficientes estudios, por lo que no se recomienda ni para tratar los piojos ni para prevenirlos. El vinagre tampoco sirve, aunque ayuda a desprender las liendres.

Por último, examina el pelo de todos los miembros de la casa y lava con agua muy caliente (a unos 60 °C) la ropa de cama, las prendas de vestir, los cojines y los cepillos, peines, gomas del pelo, etc., que haya usado el niño las 48 horas previas. ¡Ah! Y pasa la lendrera…

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Referencias bibliográficas

  • Cummings C, Finlay JC, MacDonald NE. Head lice infestations: A clinical update. Paediatrics & Child Health. 2018; 23 (1): e18–e24,
  • Goldstein AO, Goldstein BG. Pediculosis capitis. UpToDate. 2017.

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