Eccemas: pican y pican

¿Te pica la piel? ¿Cada vez que friegas se te irritan las manos y te pican? Es probable que tengas eccema, una lesión de la piel característica de diversas enfermedades. Te contamos lo que es y cómo tratarla.

¿Qué es el eccema?

El eccema es un tipo de lesión de la piel que se caracteriza por inflamación y, sobre todo, picor. Este varía desde un ligero escozor o quemazón a un picor insoportable.

El aspecto del eccema varía en función del tiempo de evolución. Al principio (eccema agudo) suele aparecer enrojecimiento y vesículas (como ampollas, que a veces son tan pequeñas que no se ven). Las vesículas se rompen y liberan un líquido claro, como si sudaran; a esto se le llama exudación. Luego, pueden convertirse en costras. Cuando lleva más tiempo (eccema crónico), lo que predomina es la descamación y la piel engrosada, con grietas. La piel puede cambiar de color. Las heridas debidas al rascado también son muy frecuentes.

Esta lesión es típica de diferentes enfermedades de la piel, como la dermatitis atópica y el eccema de contacto, entre otros.

Dermatitis atópica

Es una inflamación crónica de la piel, que cursa en brotes (es decir, periodos de empeoramiento que alternan con otros de remisión). Afecta a personas con atopia, una predisposición hereditaria a padecer eccema, asma, rinoconjuntivitis alérgica y otras enfermedades de origen alérgico relacionadas con un aumento de la inmunoglobulina E (IgE).

La dermatitis atópica se caracteriza por eccema —que, por supuesto, pica—, sobre todo en los pliegues (flexura de los codos, parte de detrás de las rodillas, etc.). La piel seca es típica. Suele aparecer antes de los dos años de edad y desaparecer en la edad adulta (aunque no siempre). Empeora con los jabones fuertes, el agua caliente, la ropa de lana, fibra sintética o muy ajustada, las sustancias irritantes y el estrés.

Eccema de contacto

Puede ser de dos tipos:

  • Eccema de contacto irritativo. Sale al tocar determinadas sustancias irritantes, como, por ejemplo, productos de limpieza industriales, jabones o detergentes. También pueden causarlo el frío, el calor, el agua, las plantas o la fricción. El eccema no se produce por una alergia al producto —ya que irritan la piel de cualquiera—, aunque hay personas con pieles más sensibles en las que el eccema sale muy rápido incluso con pequeñas cantidades del producto.

Este eccema sale solo en la zona de contacto con el producto, que suelen ser las manos, ya que es típico de las amas de casa y de ciertas profesiones (manipuladores de alimentos, personal sanitario, pintores, limpiadores, peluqueros, etc.).

  • Eccema de contacto alérgico. Aparece solo en las personas que tienen alergia a la sustancia de contacto. Por lo general, no aparece la primera vez que se toca, sino las veces posteriores. Productos causantes de este tipo de eccema de contacto son el níquel, el cromo, la goma, el formol, el mercurio y los cosméticos.

¿Cómo se trata el eccema?

En el caso del eccema de contacto, la primera medida es, evidentemente, no tocar la sustancia que lo causa. El problema es que, a veces, no se consigue descubrir, o bien es imposible alejarse de ella (por ejemplo, por motivos laborales). El eccema del ama de casa puede prevenirse lavándose poco las manos, con jabones suaves, poniéndose crema muchas veces al día y usando guantes de algodón debajo de los guantes de goma.

La clave para prevenir los brotes de dermatitis atópica (aparte de evitar los desencadena

dermatitis

ntes) es la hidratación, con cremas hidratantes o emolientes al menos una vez al día. Lo ideal es aplicarlas después de la ducha, ya que con la piel húmeda penetran mejor. La ducha o el baño deben ser cortos —no más de 5 minutos—, con agua templada. Es útil dormir con guantes de algodón, para evitar rascarse durante el sueño.

Tanto el eccema de contacto como el atópico se tratan con corticoides tópicos, una vez al día. La potencia dependerá de la gravedad del eccema y de la zona de la piel afectada. Una alternativa son los inhibidores de la calcineurina (pimecrolimús y tacrolimús), también tópicos. Los antihistamínicos orales sedantes ayudan a que el picor no despierte por la noche. En casos más graves existen otros tratamientos, como la fototerapia o los medicamentos biológicos.

Si crees que tienes cualquiera de estos tipos de eccema, una videoconsulta con un dermatólogo online servirá para confirmar el diagnóstico y poner el tratamiento adecuado.

 

¿Tienes dudas?

Haz tu consulta

 

 

Referencias bibliográficas

  • Garavís González JM, et al. Eccemas. SEMERGEN. 2005;31(2):67-85
  • Fonseca Capdevila E. Dermatitis atópica. Guías clínicas Fisterra. 2018.

 

Si te ha gustado este artículo, compártelo en tus redes sociales